Alimentación y ejercicio deben formar parte del tratamiento integral del paciente de cáncer
Cada vez son más los estudios que corroboran la relación entre el cáncer y los estilos de vida. Está demostrado que el consumo de alimentos adecuados y el ejercicio físico pueden ayudar a prevenir la aparición de ciertos tipos de cáncer, además de mejorar la eficacia de los tratamientos, una vez que el cáncer ya ha aparecido.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) estima que el 25% de los casos de cáncer están relacionados con el sobrepeso, la obesidad o un estilo de vida sedentario.
En un estudio realizado a 933 mujeres con cáncer de mama, se demostró que la actividad fisica intensa-moderada reducía el riesgo por muerte un 67% en mujeres que realizaban ejercicio físico dos años después del diagnóstico.
Por su parte, la nutrición además de prevenir la aparición de algunos tipos de cáncer, entre los que se encuentra el de mama, también es un arma en la lucha contra la recurrencia, a través de la modulación de factores endocrinos e inflamatorios. En opinión de la doctora Ageitos, aunque la nutrición no debe sustituir el tratamiento curativo del cáncer, sí debe formar parte del tratamiento integral del paciente. Según los expertos, una dieta adecuada puede reducir en un 30-40% el riesgo de padecer cáncer.
(Fuente: revista GHQ – Grupo Hospitalario Quirón)





Redes Sociales